Liderazgo

Pastores / Ancianos

Nuestra congregación es dirigida por un liderazgo plural

Matías Hernández Contreras

Matías Hernández Contreras

Renuncié a mi carrera de Ingeniería Civil Industrial para ingresar al Programa de Formación Ministerial del Instituto Guillermo Strong. Actualmente sirvo como pastor a tiempo completo y me encuentro estudiando un Certificado en Biblia y Teología en Instituto de Expositores.

Me apasiona la Predicación Expositiva de las Escrituras y la divulgación de recursos prácticos para la vida del creyente.

En mi tiempo libre me encontrarás pasando tiempo con mi familia, leyendo o viendo Interestelar.

Conocí al Señor cuando era un niño (7 años). Dios tuvo misericordia al alcanzarme siendo tan joven, librándome de muchos males en al camino. A pesar de la edad, comprendí que haber nacido en un hogar cristiano o que mi buen comportamiento no eran suficientes frente a Dios. Necesitaba un Salvador, por lo que me rendí a Él.

Estoy casado con una ovallina y tengo un pequeño hijo llamado Simón Judá de 3 años y Noah Benjamín de 11 meses.

Walter Arce Soto

Walter Arce Soto

Soy Profesor de Educación Religiosa de Enseñanza Básica y Media. Cursé el Programa de Formación Ministerial en el Instituto Guillermo Strong y actualmente sirvo como pastor y trabajo en paralelo como profesor.

Me apasiona el servicio al Señor en general, especialmente el animar a los hermanos de manera privada y la enseñanza de la Palabra de Dios.

En mi tiempo libre disfruto siempre de un buen libro o jugar fútbol. También soy un amante de la música, cantar y tocar guitarra son buenos pasatiempos que he podido poner al servicio del Señor en la congregación.

En cuanto a mi testimonio, siendo un joven de 17 años en una reunión a la cual yo fui invitado de una pequeña iglesia pentecostal, ocurrió que durante el culto vino a mi corazón una profunda Convicción de que Jesús realmente es el Señor, que realmente es El Salvador que había muerto por mis pecados. Junto con ello vino a mi corazón la convicción de que tenía que arrepentirme de mis pecados cometidos hasta ese momento. además de ello, experimente profundamente el amor de Jesucristo que me ofrecía perdón a mi alma al morir en la cruz. Me sentí tan amado por el Señor que solo me quedaba un deseo de conocerlo más y amarle en agradecimiento por lo que me ofrecía. Desde ese día en adelante, pase por una etapa inicial de comprensión de cuan malo era y de aquellos pecados que era necesario dejar al arrepentirme.

Estoy felizmente casado y tengo una pequeña hija de 2 añitos y otra que viene en camino

Queremos conocerte

Nos encantaría poder escucharte, resolver tus dudas y ayudarte seguir dando pasos en la dirección correcta